La reforma fiscal 2026 se perfila para endurecer la recaudación y la vigilancia del cumplimiento, con particular énfasis en las plataformas digitales y los contribuyentes que operan en la economía digital. De acuerdo con el análisis publicado por la Universidad de Guadalajara, las medidas apuntarían a cerrar brechas de informalidad, fortalecer la fiscalización electrónica y ampliar las obligaciones de reporte para intermediarios y usuarios de servicios digitales.
Panorama general de los cambios previstos
Según el análisis citado, la propuesta busca:
- Elevar la recaudación a través de mayores controles en la emisión y conciliación de comprobantes fiscales digitales.
- Ampliar el cruce de información bancaria, comercial y de plataformas tecnológicas para detectar omisiones.
- Reforzar la identificación de beneficiarios finales y la trazabilidad de operaciones.
- Incrementar las obligaciones de retención y reporte para intermediarios digitales que facilitan pagos y servicios.
Enfoque en plataformas y economía digital
Retenciones e intercambio de información
- Plataformas de reparto, transporte, hospedaje, comercio electrónico y contenidos estarían sujetas a mayores retenciones y reportes periódicos de operaciones y usuarios.
- Se prevé mayor exigencia en el registro en RFC, emisión de CFDI y comprobación de ingresos de prestadores de servicios que operan vía apps.
- El SAT reforzaría el intercambio de datos con intermediarios de pago y marketplaces para asegurar el entero de impuestos.
Servicios digitales del exterior
- Se fortalecería la recaudación del IVA en servicios digitales prestados desde el extranjero a consumidores en México.
- Habrá mayor control en la intermediación de cobros, billeteras digitales y pasarelas de pago para evitar vacíos de tributación.
Impacto para contribuyentes
Para personas físicas y morales, los cambios implicarían una fiscalización más estricta y la necesidad de ordenar procesos de cumplimiento:
- Revisión de regímenes y obligaciones para quienes facturan servicios por aplicaciones o venden en línea.
- Conciliación frecuente entre depósitos, ventas en plataformas y CFDI emitidos.
- Actualización de datos en RFC, controles internos y resguardo de documentación soporte.
- Mayor atención a retenciones efectuadas por plataformas e intermediarios para evitar saldos a cargo imprevistos.

